Hablar de negocios: mensajes, llamadas y correos
Mucha gente pierde oportunidades no por lo que ofrece, sino por cómo escribe o habla. Lo bueno: se aprende rápido.
WhatsApp y correo
- Saluda y di quién eres en la primera línea.
- Ve al grano: qué ofreces y por qué a esa persona.
- Mensajes cortos, sin faltas, sin audios de 3 minutos.
- Termina con una pregunta fácil: «¿Te va bien que te pase un ejemplo?»
Mal: «hola buenas te interesa una web?? te la hago barata»
Bien: «Hola, Marta. Soy de Olot y hago webs para bares y tiendas de la zona. He visto que tu bar no tiene reservas online: se las monté al bar de al lado y ahora recibe unas 30 al mes. ¿Te enseño cómo quedó?»
Bien: «Hola, Marta. Soy de Olot y hago webs para bares y tiendas de la zona. He visto que tu bar no tiene reservas online: se las monté al bar de al lado y ahora recibe unas 30 al mes. ¿Te enseño cómo quedó?»
Llamar por teléfono
- Ten delante 3 puntos: quién eres, por qué llamas y qué le pides.
- Pregunta si es buen momento.
- Sonríe al hablar: se nota en la voz.
- Termina con algo concreto: una cita, un día, un siguiente paso.
En persona
- Puntualidad. Llegar tarde a una reunión de negocios es empezar perdiendo.
- Mira a los ojos, da la mano y escucha.
- Apunta lo importante. Al día siguiente, manda un mensaje con el resumen y lo acordado.
Seguimiento: la mayoría de ventas no se cierran en el primer contacto. Un mensaje amable unos días después («¿Pudiste mirarlo?») cierra más ventas que el primer mensaje.