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Lo que destruye una marca

Una reputación se construye en años y se puede romper en un día. Estos son los errores más típicos.

Mentir sobre resultadosInventar ingresos, enseñar capturas falsas o exagerar. Tarde o temprano se descubre.
Comprar seguidoresNúmeros vacíos que no compran, no comentan y que las apps detectan.
Vender humoPromocionar cosas que no usarías tú, solo porque te pagan.
Copiar a los gurúsEl tono de «yo lo tengo todo y tú eres un fracasado» atrae a la gente equivocada.
Peleas públicasDiscutir con todo el mundo en comentarios. Lo que se publica en internet se queda.
DesaparecerPublicar mucho dos semanas y luego nada tres meses. La constancia es la marca.

Si te pagan por promocionar algo

En España, la publicidad tiene que reconocerse como publicidad: si una marca te paga o te regala algo para que lo enseñes, tienes que decirlo claramente (por ejemplo, con «publicidad» al principio). Esconderlo es publicidad engañosa y te quita credibilidad.

Compararte

Compararte con alguien que lleva 5 años mientras tú llevas 5 semanas es la forma más rápida de abandonar. Compárate con quien eras hace tres meses.

La regla de oro: publica solo lo que no te importaría que viera tu familia, un cliente o tu futuro jefe.