Exportar fuera de la UE
Muchos coches que en España tienen muchos kilómetros o ya no tienen etiqueta ambiental siguen teniendo demanda fuera de Europa. Pero cada país pone sus normas, y los trámites son más largos.
Los pasos
- Comprueba el país de destino antes de comprar nada: muchos países limitan la antigüedad máxima de los coches que se pueden importar, exigen inspecciones o cobran aranceles altos. Pregunta en el consulado o a un agente de aduanas que trabaje con ese país.
- Baja definitiva por exportación en la DGT (8,67 €, gratis con 15 años o más). Si el coche tiene más de 4 años, necesita la ITV en vigor. Después, el coche tiene 90 días para salir de España; si no, Tráfico lo vuelve a dar de alta.
- Declaración de exportación (DUA) en la aduana, normalmente a través de un agente de aduanas o transitario, que cobra por el trámite.
- Transporte: en barco, en buques de carga rodada (el coche entra rodando) o en contenedor, desde puertos como Algeciras, Valencia o Barcelona. O conduciendo, si el país lo permite.
- Trámites en el país de destino: aduana, aranceles e impuestos de allí, y matrícula local.
El IVA
Si vendes como profesional y el coche sale de la UE con el DUA de exportación, la venta está exenta de IVA. Guarda el DUA con la salida confirmada: es tu prueba ante Hacienda.
Los riesgos de exportar fuera
- Cobro: es el mayor riesgo. Cobra antes de que el coche salga o usa un método seguro (por ejemplo, un crédito documentario a través del banco para operaciones grandes).
- Normas que cambian: un país puede cambiar el límite de antigüedad de un mes para otro y dejarte el coche parado en el puerto.
- Blanqueo de dinero: pagos grandes en efectivo, compradores que pagan más de lo normal o que no quieren identificarse son señales de alarma. Ante la duda, no hagas la operación.