Contratos, adelantos y clientes que no pagan
La mayoría de clientes pagan bien. Pero un solo impago puede costarte un mes de trabajo. Protégete desde el principio.
Antes de empezar
- Presupuesto aceptado por escrito: qué incluye, qué no, plazos, cambios incluidos y precio.
- Adelanto: entre el 30 % y el 50 % antes de empezar. Quien no quiere pagar nada por adelantado suele dar problemas.
- En trabajos largos, pagos por fases: no entregues la fase siguiente sin cobrar la anterior.
- No entregues el trabajo final (archivos, contraseñas, web publicada) hasta cobrar lo pactado.
Si no te pagan
- Recordatorio amable el día del vencimiento.
- Segundo aviso por escrito, con la factura adjunta y una fecha límite.
- Requerimiento formal (un burofax): deja constancia de que lo reclamaste.
- Proceso monitorio en el juzgado: para deudas de menos de 2.000 € puedes hacerlo tú, sin abogado, con un formulario, y no se pagan tasas. El deudor tiene 20 días hábiles para pagar o explicar por qué no.
Lo mejor contra los impagos es elegir bien a los clientes: si alguien regatea todo, cambia de idea cada día o no quiere firmar nada, es mejor decir que no.